¿Es Antifa la totalidad del antifascismo?
¿Se puede ser antifascista sin ser violento? ¿Se puede ser antifascista de centro o derecha?
Antifa no es un solo movimiento articulado, sino varios movimientos que más o menos comparten objetivos y posturas ideológicas entre ellos, y que suelen operar dentro de un amplio rango de acciones, muchas de las cuales son violentas y directamente criminales, aunque no todas.
Dicho lo cual: No, Antifa no recoge toda la oposición al fascismo. Es más, yo tengo la convicción de que buena parte de Antifa más bien le hace el juego al fascismo — no en vano, muchos Antifa se oponen abiertamente a la libertad de expresión, y han acuñado frases dignas de dictador facha, como “liberals get the bullet too” ( “también matamos a los liberales”... ese grupo de personas a los que los fascistas también quieren matar!). Su recurrente uso de la violencia, además, le da la excusa perfecta a los neonazis para incurrir en violencia y decir que se estaban defendiendo porque fueron atacados primero.
Y por supuesto que se puede ser antifascista sin ser violento. Por ejemplo, el Estado de Derecho y las democracias liberales son, en estricto sentido, la antítesis del fascismo, y no se caracterizan por la violencia. Y tiene más de antifascista alguien que defiende la separación de poderes o la presunción de inocencia, que el tipo que sale a golpear a todo el que se encuentre a la derecha de Lenin.
Yo incluso afirmo que la robusta defensa y aplicación de los valores ilustrados es la forma más pura, elegante y efectiva de oposición al fascismo... y resulta que una porción nada insignificante de Antifa predica un desprecio visceral y explícito por estos valores.
Y sí, se puede ser antifascista y de centro, y antifascista y de derechas. Existen demócratas de centro y demócratas de derechas, y ellos, por definición, se oponen al fascismo. (Hace unos meses mencionaba que, por el momento, la fuerza política más valiosa en Colombia es la derecha anti-uribista, por ejemplo.)
Aunque habrá algunas excepciones, a día de hoy “Antifa” sólo es una etiqueta guay, para criaturitas con escaso control de impulsos y un gran sentido de superioridad moral. Como lo es la masonería para ricachones excéntricos que no saben en qué gastar su dinero y creen que pueden comprar sentirse especiales. O los foros incels para los perdedores.
Sólo que, en vez de botar dinero u odiar al mundo por ser vírgenes infollables, estos satisfacen sus necesidades emocionales diciéndose a sí mismos que son como Indiana Jones o el Capitán América, impidiendo la subida de Hitler 2 al poder, por el solo hecho de salir a romperle la crisma a quienquiera que ellos consideren nazi (epíteto que aplican bastante liberalmente y sin evidencia).
Vamos, que con excepción del nombre, hace más contra el fascismo cualquier organización de DDHH y de libertades civiles, que el vigilantismo de las banderitas roja y negra.

