Sí — al menos a eso apunta la mejor evidencia disponible.
En Holanda, en los primeros dos años hubo una reducción de entre el 30-40% de delitos sexuales. También, dependiendo de cómo se haga, puede tener un efecto en la incidencia de delitos relacionados con drogas.
En 2003, un juez de distrito de Rhode Island despenalizó la prostitución a puerta cerrada — tras esa decisión, las tasas de violación y de transmisión de la gonorrea en el Estado se redujeron.
Los estudios también encontraron que la despenalización generaba un aumento en la demanda del trabajo sexual, lo que permite suponer que que la prostitución funciona como un bien sustitutivo: que siendo una actividad no sancionada por la ley, personas que antes cometerían violaciones prefirieron pagar por sexo antes que arrebatarle la autonomía corporal a alguien más.
Lo que, además, pone de manifiesto la estupidez de lo que pasa por la cabeza de los violadores: digo yo, que si vas a romper una ley, es preferible que rompas la ley que prohíbe la prostitución que la que tipifica la violación como un delito.

