Esta semana la ONU volvió a ocupar el papel de hazmerreír mundial pues su esperpéntico Consejo de DDHH —compuesto en su mayoría por países teocráticos— votó por penalizar la libertad de expresión si algún creyente en deidades decide sentirse ofendido por esa expresión, y siente la obligación de castigar a quien ose atacar a su minusválido dios y el mito que representa.
ONU vota por penalizar blasfemia
Esta semana la ONU volvió a ocupar el papel de hazmerreír mundial pues su esperpéntico Consejo de DDHH —compuesto en su mayoría por países teocráticos— votó por penalizar la libertad de expresión si algún creyente en deidades decide sentirse ofendido por esa expresión, y siente la obligación de castigar a quien ose atacar a su minusválido dios y el mito que representa.