Original: ¿Qué opinas de la tendencia apoyada por personajes públicos como A. Gaviria o Rodrigo Uprimny conocida como la”revolución de las canas”, una oposición de la gente mayor con tutelas incluidas y críticas contra las restricciones enfocadas particularmente a ellos? ¿Realmente es una vulneración?
Respuesta: Me parece curiosa en su hipocresía.
En Colombia van amputando libertades civiles y limitando la movilidad, a diestra y siniestra, y nadie dice nada: Pico y Placa, hora zanahoria, noches de sólo mujeres, Día sin Carro, días específicos sin carro para trabajadores públicos, prohíben que los niños salgan en Halloween, prohibiciones ridículas (de música, alcohol y subirle el precio al pescado) en la Semana ‘Santa’ católica, carriles preferenciales para la gigantesca y corrupta trituradora de recursos públicos mal llamada sistema público de transporte, carriles preferenciales para los buses escolares, ley seca porque sí, toques de queda para resolverlo todo. Es que en Colombia, ¿qué no se ‘resuelve’ mediante prohibiciones, restricciones y estilos de vida impuestos (siempre en nombre del bien mayor, claro cof, cof)?
Entonces llega una pandemia, que en ese momento parece especialmente peligrosa para las personas de tercera edad, ¿y ahora hacen “revolución”? El mundo no sabe cuándo saldremos de esta, hay crisis de salud pública en todo el planeta, ¿y aquí es cuando quieren luchar por su movilidad y quieren poder decidir sobre qué riesgos tomar (y exponer a sus conciudadanos)? ¿Este es el momento en el que empiezan con las comparaciones de casa por cárcel? Wow! Bien colombianos.
Por supuesto, con la característica ineptitud del gobierno de Uribe (y no nos digamos mentiras, que aquí manda es el manteco y no su títere), que no ve ciudadanos sino súbditos, por supuesto que iban a tratar a las personas de tercera edad con términos como “abuelitos” y reducirlos a poco más que muebles. Uribe clásico. La cosa es que la medida podría tener mérito, tratándose de una pandemia y de los escasos recursos del ya precario sistema de salud, y tal vez, sería mejor idea analizar esos méritos que ofenderse por los términos que usa una marioneta en televisión — no sé, creo que eso le daría un mejor uso a lo que hay debajo de esas canas.

