Jajaja, ¿cuál polémica?
Las propuestas de Thunberg son patentemente anticientíficas: para la muestra, ella dice “escuchen a los científicos” y luego va y se caga sobre el consenso científico de que la energía nuclear a gran escala es una condición indispensable para enfrentar el cambio climático, y se la confronta al respecto sale con que a ella no le gusta pero que si toca, que sea usándola a pequeña escala. No, pues, ¡tremenda forma de “escuchar a los científicos”!
Y es que no hay tal polémica: si uno aboga por un mundo más racional, en donde tomemos postura basados en la mejor evidencia disponible, uno simplemente no se une al primer culto a la personalidad que se le atraviesa y resalta como un “símbolo” a quien no sólo no propone soluciones viables sino cuyo activismo, ademas, pasa por la oposición ideológica a las pocas soluciones que otros sí han puesto en marcha y abanderar su desmonte. Esa actitud era de servilismo intelectual hace un par de meses, y no veo motivo para que sea diferente en este momento:
Los problemas de la Huelga Mundial por el Clima
Desde hace unas semanas se ha vienen llevando a cabo varias demostraciones de la Huelga Mundial por el Clima, una manifestación global en la que miles de personas salieron a las calles para expresar su frustración, miedo, ansiedad y molestia con la forma en la que los gobiernos del mundo han manejado el cambio climático. La Huelga fue convocada con ocas…
Como cualquier figura pública, Thunberg tiene haters. Lo curioso es que a todo el que haga una crítica de sus argumentos lo clasifiquen de hater automáticamente, y luego presuman de leer mentes y digan que uno la critica porque la odia (?), por machismo, por su edad, o la acusación idiota de turno, como si con eso se subsanaran los problemas de fondo de lo que propone Thunberg.
Hasta donde sé, un escéptico no da por resuelta satisfactoriamente una crítica legítima respondiendo con descalificaciones personales. Esa es una conducta típica de magufos, como lo es pretender conocer las motivaciones de los demás.
Y fíjate que Gandhi, Teresa de Calcuta y el Dalai Lama también son ‘símbolos’, y el papa Frank, símbolo del catolicismo, también se ha montado en el pseudoactivismo ambiental, pero eso nunca ha conferido inmunidad en la comunidad escéptica, y no tengo la menor idea por que alguien pensaría que ahora es diferente: https://www.lamentiraestaahifuera.com/2019/12/11/mesias-ha-vuelto/


